7 de mayo de 2007

sentarme a esperar... (que se me pase?)

nominada directamente por maru y emerre aquí van mis rarezas, debo confesar que me costó bastante armar esto. nominación no hay (ya todos lo han hecho creo).

1) le tengo terror a los extraterrestres y todo lo que se relacione al tema, al punto de que a mis veintitrés años de edad (¬¬) puedo llegar a tener serios problemas para dormir si me hacen ver una película o documental (peor). el inicio del trauma fue el maldito caso de estados unidos.

2) cuando me doy cuenta de que olvidé algo (sobre todo cuando voy manejando a algún lado) aplaudo en vez de putear o hacer algún sonido de resignación y enojo... es decir, golpeo las palmas de mi mano una sola vez, y una vez que las palmas están juntas (y los dedos de una mano agarrando la otra mano y viceversa) muevo ligeramente ambas manos hacia atrás y hacia adelante unos segunditos. es involuntario y nunca me lo habían hecho notar sino hasta hace unos meses. para mí era lo más normal del mundo

3) para tipear solo uso los índices, y con todo escribo rapidísimo. he intentado reiteradas veces usar todos los dedos, pero vuelvo por comodidad a la costumbre. (sí, maru, vos sin duda sos más freak -- ver rarezas de maru).

4) me encanta cortar la cerveza con coca-cola (cucaracha), cosa que mucha gente encuentra asqueroso, sobre todo por la borra indeseable que se forma al mezclar.

5) puedo manejar y escribir mensajes de texto al mismo tiempo sin problema alguno. no me pasa lo mismo con otros dispositivos electrónicos, la única vez que se me ocurrió escuchar el mp3 mientras manejaba, me di contra un auto en un semáforo al mirar al aparatito para cambiar de canción (no intenten esto en sus autos).

6) tengo los dientes superiores medio grandes y aunque no sobresalen tanto ni nada, suelo golpeármelos todo el tiempo, con la bombilla del mate, con los vasos ni hablar, como si invariablemente calculara mal las distancias a la hora de tomar. (detalle sabroso: una de mis paletas está partida - y con un 'implante' - luego de que me 'atropellara' una bicicleta en mi niñez y me golpeara - obviamente - los dientes contra la calle :S)

bonus-freak) hay determinadas palabras que me dan asquito, que no me gusta escuchar, ni escribir, ni mucho menos decir. tal el es calso de ........................... (complete aquí). y justamente en este caso, no solo no me gusta la palabra sino que odio el objeto al que se refiere.

listo.

28 de abril de 2007

campaña de expectativa

La semana que viene será el lanzamiento de la pre-campaña 2007 para el primer y ojalá-que-no-único libro de emerre.

(O sea que este sería el pre-lanzamiento de la pre-campaña ¬¬).

Falta bastante, pero los quiero ir preparando para lo que se vendrá. Mientras se vaya cocinando el libro, se seleccionen los cuentos y se decidan un par de cosas más, pueden ver uno de los cuentos que fueron nominados para posteriormente abandonar la casa, ejém, quedar afuera del futuro hijo de emerre, en ¿¡Cómo que no está!?.

En breve ampliaré sobre las maneras que usted, estimado lector, tendrá de colaborar con la causa. Si desea enviar sugerencias, donaciones consideradas o simplemente insultos anónimos: caracolcontacto@gmail.com

(Sigo en lucha contra el ocio: en breve, mis 6 no tan rarezas).




13 de abril de 2007

dos de una


Los tres feos lindos del rock, que tienen en común sus voces muy particulares dentro de lo que hay hoy en día en vidriera. Dalton –más bajo de lo que una imaginaría - con sus dientes y la voz partida, Mandrake con los cuentos entre canción en canción, los siempre all star gastados y ese dejo de viejo verde pero de los simpaticones, y Juan con esas rastas de guacho veinteañero, los miles de gestos mientras toca y esa cosa gallega que tiene, saludando antes de cada recital.


Sin duda un top 3.

Aurelia llevaba su nombre en honor a su abuela, mujer que nunca conoció. Odiaba ese nombre, de mujer vieja, y sentía cierto rencor hacia esa abuela, que le había transmitido la locura a su madre, y posiblemente a ella.

Aurelia a veces se sentía al borde de una explosión inexplicable. Tenía voces en su cabeza que a veces le daban instrucciones en los momentos más inesperados: “apaga el televisor”, “no te duermas”. Su madre llevaba ese gen, el de lo desconocido, el de las ofuscaciones, el de las explosiones inexplicables. Su abuela definitivamente lo había llevado – y todos lo habían visto entonces -, estaba loca, sin duda.

Aurelia le tenía terror a la locura, le causaba más miedo que tener la certeza de que iba a morir, incluso intuyendo que iba a morir antes de lo esperado. La locura le daba mucho más miedo que cualquier otra cosa en el mundo, porque le implicaba esa pérdida de control que tanto aborrecía. Volverse loca era para Aurelia peor que morirse. Era dejar que su cabeza perdiera toda esencia; era perder, en todo sentido.

Aurelia una noche escuchó gritos en su cabeza, indefinidos, que se apagaban de golpe como en las películas. Se petrificó y se quiso convencer de que nada había pasado. Pero supo que ese era solo el comienzo. Y supo entonces que nadie entiende bien qué es la locura, sino aquel que empieza a padecerla y está conciente de ello.

9 de abril de 2007

diseño de interiores...

ta. salió el banner, finalmente. se reciben críticas.



cabezadelegumbre ayudó a resolver el gran misterio del html en esta nueva versión blogger. se agradece enormemente.



en breve actualizamos. creo.

22 de marzo de 2007

que vengan y que me desmientan



Indignada al leer el semanario "el soplón" he decidido contar brevemente lo que realmente pasó el sábado en el charrúa. Si alguno de ustedes fue, sabrán que la gente de dicho semanario no ha sido fiel a los hechos. Sinceramente no me veía venir esa crítica a la banda, dado que el responsable del blog en donde se divulga "el soplón" canta "pensar" en la ducha cuando cree que nadie lo escucha, y esconde una foto de Emiliano brancciari sin remera bajo su almohada.

La postalaca fue que después de haber decidido con Emerre que no íbamos a ir, porque 260 pesos era mucho, acordamos acercarnos hasta la puerta del charrúa para por lo menos escuchar el toque desde afuera.

Apenas llegamos, Federico - al escuchar la voz de Emiliano - se enloqueció completamente, haciéndome dar vueltas y vueltas alrededor del predio para ver si nos podíamos colar por algún lado. Al cabo de un rato y al ver que no había cómo entrarle, el promotor de "el soplón" terminó rogándole a un revendedor al que todavía le quedaban dos entradas (el toque ya llevaba un rato) que nos las dejara a 150 cada una. Hicimos trato (al final por menos) y entramos.

Yo que ya estoy vieja insistí en quedarme lejos para ver el toque tranquilos y sin intercambiar sudores con nadie, pero no! Emerre literalmente me empujó, aprovechando el agite en "fuera de control", llevándome hasta adelante del todo porque lo quería ver a Emi de cerquita.

El toque transcurrió sin sobresaltos y no tuvo grandes sorpresas (a no ser la aparición de Cabrera, que a pesar del gusto a poco fue una joyita). Benedetti no recitó desde una camilla, si no que emergió del suelo en una plataforma entre humo y luces violetas. Pasaron unos videos y también estuvo Rada, una ficha que se venía venir (Emerre me comenta que Rada roba la plata, leyendo la letra de tirano pegada en el piso, y yo le contesto que NTVG roba la plata, tocando en cada maldito recital la tonadita de Vuelan palos de La Vela, a lo que la gente invariablemente canta vamo vamo la vela vamo la vela de mi corazón eo. Emerre se ríe, me dice tarada, y yo le digo que es cierto. Que si quería escuchar a La Vela iba a un toque de ellos, ah no, es cierto que ahora no tocan más en Uruguay).

Debo decir, sin embargo, que lo de las quinceañeras sí es verídico. Digamos que el sonido del recital no fue tan bueno, y tuve que esforzarme un poco por escuchar a la banda por sobre los cantitos chillones de las mismas. Cuando tocaron "pensar" la histeria fue masiva, y si hubo alguna muerte esa noche, tiene que haber ocurrido ahí, cuando la pendejada se enloqueció cantando la única canción que sabían, después de haberla escuchado miles de veces en Radio Disney.

En cuanto a la banda y al disco en cuestión, no quiero agregar nada. Ya he dicho antes que el disco no me parece tan malo, y la banda me gusta, aunque la presentación no me haya volado la tapa de los sesos. Lo que sí voló el sábado fue un calzoncillo rojo que Emerre le tiró a Emiliano. Y no, no es un chiste.

28 de febrero de 2007

te extraño tanto....









pero tanto...













22 de febrero de 2007

Pasando en limpio...


La mamá de C le dijo "si va a ser, va a ser" (y al final no fue).

G dijo que no quería hacerle daño (pero la hizo mierda).

A le dijo que siempre serían amigas (y ahora está parada en milán).

M dijo que si el pudiera elegir con quién pasar el resto de su vida, la elegiría a ella (acto seguido aclaró que no podía elegir).


Y ella creyó que la vida era dura y que se le debía algo.

12 de febrero de 2007

toques eran los de antes


hace unas semanas en el 329, mientras escuchaba el último disco de no te va gustar, justamente el tema el oficial, en el que canta l-mental pensé fah! qué buenos estaban los toques del peyote. sí, ya sé que casi todos piensan que el último disco de ntvg es una reverenda mierda, lo sé. de todas maneras yo le he encontrado la vuelta, debo decir (aunque el tema 'eskimal' no se los perdono).

en fin. en determinado momento del viaje un pasajero se peleó con el guarda. por reflejo nomás, puse pausa en el aparatito para escuchar qué se decían, pero se acababa de terminar la discusión, y por error escuché a venegas en la radio del bondi cantando 'yo te quiero con limón y sal bla bla bla' y rápidamente apreté el play, medio asqueada. y ahí volví al pensamiento inicial: toques eran los de antes!

y después pensé... mhhh... no es una verdad absoluta. digamos que yo en los toques de antes, también era otra. desde pequeña empecé a ir a muchos toques gracias a mi hno mayor que me llevaba, y me empezó a gustar más la onda de ver bandas en vivo que ir a bailar a la factoría. estuve en el rock de acá, en el rock en rou, y en cuanta cosa había en la vuelta (cla, en esa época no había pilsenes rock). una vez charlé en un toque en torero con claudio taddei (un capo el tipo), y otra vez vi de yapa con una amiga la prueba de sonido del peyote y molotov en el parque andresito de la paloma, rato después de que la tribu mandril repartiera volantes en la playa. pedí autógrafos a los kuryaki. hice pogo viendo a dos minutos en el teatro de verano, donde me clavé un clavo en en champión, el cual tuve que sacar con los dientes mientras temía por mi vida, y mientras a una amiga la revoleaba de los pelos un peludo e-nor-me. tomé tequilas con los de plátano macho, y hasta tuve que trepar al escenario de factoría en un toque de control machete, para recuperar una grabadora que me robara el cantante. esa noche me di uno de los golpes más grandes de mi historia - cosa que mis amigas siempre se encargan de recordar - saltando del escenario al vacío... y confirmando que no, no siempre la gente agrarra a los boludos que se tiran de los escenarios.

hoy por hoy me doy cuenta de que estoy hecha una abuela. cuando fui a ver al cuarteto a la presentación del disco raro en el plaza, internamente me sentí aliviada al ver que nadie agitaba, pudiendo así ver el espectáculo desde la comodidad del asiento. también hace poco, en dos viendo a buenos muchachos, me pintó más quedarme haciendo barra y verlos de lejos. también fui a ver a la chancha el domingo a nuevo paris, y apenas seguí un par de temas moviendo la punta del pie.

mi novio no, mi novio es pura energía, el canta y agita y después de los toques pide las listas de temas. ta ta, le llevo unos años. lo quiero ver a él cuando cumpla el cuarto de siglo.

28 de enero de 2007

please fasten your seatbelts


cosas que anoté hace poco más de un año


Diciembre 7 – miércoles – 2005. 7 y algo pm. Montevideo.
Ah. Estoy en el avión AA flight 900. Todavía parados. Aunque salimos en cualquier momento.
Bua. Tengo sentimientos encontrados. Estoy triste. La despedida estuvo cruel. Papá, mamá y yo lloramos. Y encima ahora me subo al avión y leo un a cartita que me dieron y ahhh...

60000 feet, 32 mins of flying time 4800 metros, altura de crucero (¿??) Boing 767.

Buenos aires, ezeiza. Wow. 21.10pm, on flight 956 también parados. Por salir a NY!
Esto es muy bizarro. Je. Me sacaron los 3 encendedores que tenía (ni yo sabía que tenía tres!). Dicen que no se puede viajar con encendedores. En Uruguay sí se podía :P. Entro al avión (estoy fastidiada de cargar) (pero mantengo el buen humor) y a un porteño se le cae el celular. Trato de alcanzárselo y me dice “it’s ok it’s ok” como diciendo, ‘dejalo, no te preocupes’. Yo pienso: dónde estás porteño? En baires o en nueva york? Pero acto seguido me pecho con alguien y le digo “sorry”. Ahí veo que ya estoy mezclada, ya estoy confundida en mi cabeza y a medida que pasa este día irreal casi, escucho cada vez más inglés y menos español. Para mí el avión esta cool aunque se nota que es pequeño. No tiene teles en los respaldos como me habían dicho, snif. Pero la gente que sabe de esto está medio como quejosa. Tamos por salir. See ya in NY city (cómo estamos hoy eh).

Nueva York, 8 de dic. 8 de la mañana.

Tengo dos horitas de espera, luego de hacer 25 colas.

Pasé por migraciones y finally here i am. Mientras esperaba en una de las colas, en la tele pasaban un flash de noticias de la CNN con unos tipos empujando autos atascados en la nieve y un cartel: ‘SEVERE COLD’. Ahhh. Y pensé “lo estoy viendo en la tele pero es ahí nomás, afuera de este aeropuerto está la nieve y el frío”. Y es que estar acá es estar encapsulada. No puedo creer que estoy en Nueva York. EN NUEVA YORK! El de migraciones bien, se llamaba Mr. Grossman, es decir, un groso (malísimo chiste, producto del cansancio). Era un americano veterano, que por sus features se nota que fue rubio alvino toda la vida.

Quiero fumar!!! Acá parece que ni existiera el hábito. En baires por lo menos había zonas especiales para fumar. En cambio acá ni signos de prohibido fumar hay. Se nota que no se puede, hasta sería estúpido preguntar. Y quiero llegar a granby. Aunque creo que voy a extrañar la city. Ver NY enorme. Veo un taxi amarillo en una calle allá a lo lejos. La ciudad de friends! (me siento una campesina).

Saint Louis, 13.45 hora local.
Nobody speaks spanish anymore.
En serio. Está nevando! Ah. So beautiful. Nunca me llamó la antención la nieve, i swear. Pero ahhh.. cuando empezamos a sobrevolar ST Louis era todo blanco. Me dieron la valija llena de nieve jejej. Y los copos de nieve son estrellitas posta, como en las postales de navidad y las películas. Eso les dije recién a los viejos cuando los llamé.
Es medio difícil esto.

4.35 pm (Denver time)
En algún lugar del cielo sobre Estados Unidos.
Volamos sobre un cuadrillé irregular de grises y beiges. Todo nieve eh. Y las rutas. Se ramifican cual venas diría la colo.
Llevo bastante atraso.

Hasta NY todo bien pero ya al subir al avión nos dijeron que el viaje a Saint Louis iba a tener una parada en el medio para cargar combustible (???). Parece que como había mucho viento y el avión era chico (símil 148 pero con alas, una azafata y sin vendedores ambulantes) no podían cargar tanto combustible por el peso. La salida a denver fue bastante fea. Estábamos prontos para salir y el avión arrancó puesto, como hacen cuando van a despegar (cómo aprendí en dos días eh) y a la mitad del camino clavó los frenos. Todo para después decirnos que había un desperfecto técnico, que lo arreglaban y salíamos (en el mismo puto avión: fuuuuuuck!) anyways.

En cualquier momento piso suelo de una vez por todas por cuatro meses.
Hell yeah.

13 de enero de 2007

rocha mierda carajo

Pido disculpas a mis fieles seguidores (?) por no actualizar este intento de blog antes. Pero realmente, del último post al presente, todo me ha pasado por arriba. Las fiestas prácticamente no las sentí – no así el nerviosismo que se te contagia previo a las mismas – a no ser por alguna sidrita barata de más que me habré tomado, una fugaz visita al mercado el 31 en donde me sentí medio amarga al caer en cuenta de mi baja de tolerancia a las lluvias de sidra y otros líquidos que preferí no intentar identificar, y un beso con mi hombre a la medianoche de fin de año (cosa que sinceramente hace 4 meses atrás nunca hubiese imaginado). Pasé por el quirófano también - una cosa menor – y quedé completamente asombrada del poder de los sedantes: en un momento estaba aterrada por dentro, viendo a siete u ocho personas rodearme acomodando todo en la sala de operaciones, y al segundo siguiente me dijeron ‘vas a sentir un mareo’ y plac! Se me cayó la cabeza, literalmente, y quedé mirando la luz en un éxtasis muy extraño. Lo último que recuerdo fue contener una carcajada de esas saladas y ya después es todo blanco. Finalmente y tras esos días que me atravesaron, pude alejarme de la computadora, el teléfono y mis padres por unos días. No que no los quiera, no, no, le tengo mucho aprecio a los cuatro, pero si seguía en ese tren... trabajando y cocinándome simultáneamente en montevideo, me iba a dar algo.
El destino fue valizas, lugar que no recordaba muy bien ya que la única vez que había ido había sido hacía 20 años :S (cuando uno alcanza el punto en el que dice que hizo algo hace 20 años, está viejo, no hay con qué darle). Y rocha tiene eso en toda su extensión: al ver por la ventana del bondi que ya pasamos punta del este, me lleno de hormigas, una linda desesperación. Me me hizo muy bien no ver monitores, ni calles pavimentadas, ni tacos altos, ni escuchar ruidos de ómnibus y todo eso. El rancho prestado ya tenía su población de arañas y familia, pero sacando ese pequeño detalle, estuvo muy bien. La especímenes valiceros son variados, había una especie de sub-crema del ambiente musical uruguayo, gente muy sucia, gente un poco más limpia, algunos cholulos, una verdadera ensalada.

Ahí nadie se queja: si no hay lugar en el boliche no se quejan. Si no queda más cerveza no se quejan. Si hay que caminar y caminar, tampoco se quejan. Si hay una cola de 20 minutos en el supermercadito, o en el puesto de tortafritas, todo legal, nadie se queja tampoco. Encima y por pura casualidad, encaramos un toque de los terapeutas gratis, en la plazoleta de los pescadores, a la que llegamos con emerre como dos horas temprano y nos dedicamos a ver la prueba de sonido y otros menesteres (“Fede, no lo mires tanto al madrake que va a pensar que sos un fanático loco"). Pintó una charla de esas que entusiasman, cervecita tempranera, proyectos sobre una mesa hecha de tablas. El toque estuvo espectacular: primero un flaco que cantaba canciones símil carlos vives, desps otra banda... (era la vaca? mhhh no me acuerdo) y por último los terapeutas, ya caída la noche, una noche de esas.... redondas.

La vuelta fue una eme, no me quería volver, quería seguir rascándome en la playa hippie, cinco días no alcanzaron para nada. Ahora solo queda esperar hasta febrero a ver si sale algo más suculento. Ayuda el hecho de que se vayan mis viejos las dos semanas que le quedan a enero, y me pueda quedar home alone, jugando a la casita :)

6 de diciembre de 2006

casi que casi

no sé ustedes, pero diciembre a mí siempre me pareció una importante recta final. yo sé que hay gente que hace balances y gente que detesta hacerlos... yo me encuentro dentro de la primera categoría - para bien y para mal.

y diciembre siempre es así: los primeros quince días una carrera de estrés, terminando todo a último momento, sin dormir, con nervios, puteadas, impresoras que se rompen, fotocopias que no aparecen, millones de mails a la gente indeseable de la facultá. y pasada la locura, despedidas y más despedidas, tomar sol, estirar las piernas, ver mucha tele basura, comenzar a tickear proyectos pelotudos (postergados hasta esa época del año) de una lista que esperó y mucho (ej.: "cortarme el pelo", "ordenar el escritorio" :S, "arreglar la bici").

este año igual es diferente. el verano pasado lo pasé en la nieve, puteando de lo lindo, y estoy como loca con este calor. y además si todo sale bien, abandono mi estatus de estudiante universitaria para siempre. o tal vez no.

planeando el verano, el otro día emerre me dice: "yo igual el año que viene empiezo en abril" y yo respondo "yo el año que viene no empiezo". sonrisa. orgasmo mental.

ya vendré con novedades.
por ahora estoy en la quincena del estrés y esto es un breve recreo.

28 de noviembre de 2006

lo que me contó miguel antes de pegarse el tiro

fue hace tanto tiempo
como pasó el tiempo
las guitarras
siempre las guitarras
ver el escenario
arriba la luna
el público que aplaude
siempre quise eso
sin meta ninguna
solo las canciones
las que embriagan
las que embravecen

locos tambores
noches de candombe
otra vez la luna
cuántos carnavales
como si nada quemara
el frío no helara
vida bohemia
una vida en pensiones

hoy el mundo festeja
el nacimiento de cristo
vos y yo aquí solos
en esta fábrica enorme
fábrica de alguien
cuidando que no roben
vos y yo aquí solos
con nuestros uniformes
con nuestros revólveres
cuidando que no roben

afuera el mundo festeja
la llegada del niño
estoy tan lejos de casa
tan lejos de casa
vos y yo aquí solos
en esta fábrica enorme
con nuestros uniformes
cuidando que no roben
con nuestros revólveres
vos y yo aquí solos
estoy tan cansado
estoy tan triste
mamita...
mamita...
mamita...
mamita...

me voy...
me voy...
me voy...
me voy...
me voy...
me voy.

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(permiso terapeutas).

este tema me resultó angustiante desde la primera vez que lo escuché: crece en desesperación a medida que avanza la canción y la letra. yo sé muy poco de música, más bien solo lo que me genera a nivel físico, casi. pero recién en dos, viendo a los terapeutas en vivo me cayó la ficha.

ahora hasta me parece verlo a miguel en noche buena, sentado en el piso de la fábrica, recostado a la pared, con la cara fría, la mirada ida, viendo toda su vida pasar en su cabeza, en algún país del norte.

sí sí, no es un tema muy feliz.
y hoy es el día perfecto para escucharlo muchas veces.

24 de noviembre de 2006


y yo que pensé que nadie lo veía.
qué épocas...

17 de noviembre de 2006

better version of me


Escucho better version of me, de fiona, e instantánemente veo en mi mente la ventana del shuttle que me tomaba para ir a trabajar todas las mañanas hace casi un año, y a través de ella, las montañas nevadas, los carteles de "deer crossing", el city market, la ruta. Siento un frío imaginario, siento la altura y se me seca la boca.

Parece que nunca me hubiese pasado eso de ponerme los audífonos y aislarme de aquel mundo, un mundo tan ajeno y a la misma vez tan cotidiano que me asustaba. Parece que nunca hubiese caminado al costado de la ruta, esquivando el hielo y la nieve y tratando de no caerme. Parece que nunca hubiese apurado el paso para llegar a “casa” porque me dolían los oídos del aire frío. Pasé cuatro meses caminando al costado de la carretera, pensando en uruguay, redactando emails en mi cabeza, contando mentalmente todo lo que me pasaba allá en el norte.

Parece que nunca hubiese dejado este lugar, o al menos parece que hubiese sido hace años. Igual escucho fiona y recuerdo las montañas. También las paredes de mi “cuarto”, de cartón de aquella casa prefabricada. Allí donde pegué fotos de todos mis afectos, como si me fuese a olvidar de ellos si no fuese por las imágenes. Recuerdo el aire cowboy americano, la calefacción, los reclames de la tele, el inglés en la oreja todo el tiempo. Los venados, el hielo en todas partes, los autos sucios, las máquinas de café, el 'you bet', el olor que tiene estar lejos de casa... las sensaciones. Y a veces como que extraño.

Parece que no hubiese pasado, casi.

13 de noviembre de 2006

telas rotas

Llegó, ha entrado a su casa y se ha sacado los zapatos. Ella lo ve inmóvil, él espera un saludo suyo que nunca llega porque ella solo quiere mirarlo en silencio. Tanto tiempo esperó su entrada, que ahora solo quiere contemplarlo un rato... saber que es cierto... confirmar que de hecho está pisando su suelo.

Él trae una guitarra, letras, y veinte maneras de hacerla reír. Ella guarda caricias, las ha guardado especialmente para él, desde que nació tal vez. A veces él besa sus heridas, acaricia la piel quebrada, sin importar la imperfección al tacto. Ella tiene un vestido no tan blanco, de haber jugado siempre a ser doncella, sin éxito. Él añora esa blancura a veces, pero la mayoría del tiempo tiene el don de ver a través de las telas rotas. Sabe, a ciencia incierta, que debajo de esos roces y heridas, hay algo que merece ser descubierto. Y con todo se quedan juntos. Hablan horas a la madrugada, susurrando en la oscuridad. Y se cuentan cosas, lloran un poco y se ríen mucho. Ahora habrá que ver cómo sigue el cuento. En definitiva así parece ser... un cuento. Una historia que alguien le narró a ella en un sueño. Un juego de azar, con una afortunada tirada de dados, que ha dado vuelta el tablero: por una vez en la vida ella gana.

Y él es el premio más dulce.

6 de noviembre de 2006

that i would be loved


Una vez creí que esto también pasaría. Una vez creí que la vida era muy dura conmigo. Tengo un problema. Y todavía sigo estando enamorada. Tan vacía como enamorada. Tan miserable como enamorada. Tan pendiente como enamorada. Y también tengo sed.



Una vez creíste que esto también pasaría. Dijiste que la vida no era tan dura conmigo. Que todos teníamos problemas. Y que alguien me amaría. Que mi vacío se haría recuerdo. Que mi miseria, nostalgia. Que alguien estaría pendiente de mí y calmaría mi sed.



Una vez quisieron convencerme de que esto también pasaría. Quisieron convencerme de que la vida era hermosa. Me convencieron de que sería amada. Que mi vacío sería pasajero. Mi miseria solo una pieza de mi pasado. Me convencieron de que alguien, alguna vez, en algún momento, en alguna vida, calmaría mi sed.

30 de octubre de 2006

en el techo del consultorio

estabas vos...

la doctora me "invitó" a acostarme en la camilla del tomógrafo, me indicó que debía respirar hondo y aguantar la respiración según ella me lo fuese pidiendo. luego de las instrucciones, abandonó la habitación, dirigiéndose a una contigua, que se comunicaba con el consultorio mediante un acrílico semiespejado, cual sala de interrogaciones.

por el parlante se escuchó su voz poco simpática: "respirá hondo, aguantá el aire"; "no te muevas". aquella máquina infernal empezó a hacer un ruido insoportable y en un display aparecían números que aumentaban a medida que yo iba 'ingresando' en aquel tubo imponente. sentí que tenía 20, 15, 10, 5 años.

minutos después volvió esta mujer, me avisó que me iba a colocar suero, y acto seguido me ligó el antebrazo y luego de buscar mi vena por unos segundos, pinchó el dorso de mi mano. la sensación de la ligadura como siempre me produjo una especie de claustrofobia. sentí la aguja entrar, pero lo peor fue la sensación de ardor que me daba el suero. sentí que la mano me iba a estallar... o en el mejor de los casos... que se iba a prender fuego en cualquier momento.

Me dejaron una vez más sola en la sala, con la mano en agonía, todavía con la aguja ahí y una hinchazón que me impresionó. seguía sintiendo ese calor interno y le supliqué que me la sacara. me dijo desde la otra habitación que no se podía. me deseperé, en la mayor de las calmas, porque ya soy grande y no puedo darme el lujo de hacer un escándalo. otra vez escuché por el parlante un "no te muevas!" mientras aquella máquina del diablo seguía con sus ruidos. empecé a llorar, en silencio. las lágrimas me caían por ambos lados de la cara hasta las orejas y ahí se quedaban.

y pensé en vos. en tal desesperación insoportable y silenciada pensé en vos. cantando, dándome la mano, haciéndome tus caras. pensé en vos: acompañante inesperado. mirando al techo pensé en vos, hombre grande y pequeño y me sentí agradecida to the bone.

18 de octubre de 2006

beautiful carina

un año después.

ay rubia... me sobran las cosas que quiero decirte. me faltan los medios. tenías un paso soberbio, rubia, caminabas como en el aire y aún así con una firmeza extraña. tenías esa cosa de niña-mujer, gran virtud a mi entender, y eras hermosa, rubia, muy delicada y muy presencial a la vez, con una sensualidad dulce. yo te conocí no tanto. y mucho. a vos también te lloraban los ojos cuando te reías, rubia. recuerdo tu atropellado pero infalible tiro con salto, tus discos de metallica dados vuelta arriba del equipo. más de una vez nos sentamos en el banco de una plaza a hablar de la vida. recuerdo tu forma rara de fumar, tus uñas de esmalte siempre irregular y todas las veces que te dije que te animaras a cantar con más fuerza. qué suerte que nunca me hiciste caso, rubia, cantabas con una dulzura que no he vuelto a escuchar en otro lado y cualquiera que te veía podía sentir todo menos indiferencia. y tocabas la guitarra, rubia, con tus dedos largos tocabas canciones tuyas. eso siempre fue cautivante para mí, digno de muchos reconocimientos. ojalá hubiese ido a tu último cumpleaños, rubia, hubiese querido abrazarte otra vez. no sé a dónde te has ido ahora, ni dónde estuviste en todos estos días. habrá sido un limbo iluminado, rubia, no sé. yo creo que nos viste en algún momento, yo creo que algo habrás escuchado. ahora empieza el después y no tengo mucha idea de cómo se hace. me niego a despedirte del todo, rubia, pero sé que no te volveré a ver venir caminando. a lo último tu vieja gritó buen viaje y todos aplaudimos. te quiero dar eso, cari: un beso y un aplauso.

7 de octubre de 2006

noviembre 20

Alicia escribió anoche en una hoja que el suicidio está pasado de moda. Le salió la frase sin grandes meditaciones, automáticamente después de escribir la fecha: “noviembre 20 de 2003”.

Ayer volvió a pasar por el correo luego de más de un año, esta vez para mandarle un sobre a un destinatario diferente. La veterana rubia del mostrador, la de siempre, le dijo que el envío demoraba poco porque era local, que para hoy ya llegaba la carta. Así que para esta hora, ese sobre ya está en su mesa de luz. En esa mesa de luz de madera en la que una vez ella dejó su tarjeta de cartulina blanca, con el nombre, la dirección y el teléfono. La imagen se repite siempre así para Alicia: mesa de madera, vaso con leche, tarjeta con sus datos.

Una noche hace mucho tiempo, Alicia sintió que estaba sola. No es rubia, y ciertamente no tiene el cuerpo de una niña, pero se hubiese tomado alguna que otra pócima para hacerse chiquita o grande como la del país de las maravillas. Tampoco su país es una maravilla. Pero esta Alicia, castaña oscura de piel muy blanca y manchada, está pensando en cambiar la estrategia y hacerse grande por sí sola, sin necesidad de tragos mágicos de cuentos para niños.

Hace un tiempo le escribió a un hombre cosas muy sentidas. Las pasó todas en limpio en hojas de cuadernola y las cosió. Cerró el paquete con el mensaje: “Me despido tocándote la mano que sostiene este papel”. Pero ese ha sido solo uno de los hombres que ha tocado desde cerca las percepciones de Alicia. Hubo otros, y uno en particular, que fue el más grande de todos y no solo en la realidad visible.

Alicia escribió anoche en una hoja que el suicidio está pasado de moda. También hubo hombres grandes que se tragaron sus fortalezas y se mataron en plena debilidad. Fue justo enseguida de escribir la fecha, y cuando hubo llegado al final de la hoja anotó: “el desafío es quedarme viva”. Alicia adora los desafíos.

2 de octubre de 2006

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escribo esto y probablemente nadie lo lea. o tal vez sí. yo soy una chica fotolog y no estoy acostumbrada, todavía, a la movilidad del blogspot. entiendo que es más lenta, pero al mismo tiempo más íntima y la superficialidad del fotolog no me ha permitido volcarme abiertamente en este espacio, al menos no hasta ahora.

este blog nació - por segunda vez - en un momento de mierda y tomó el lugar de una llamada telefónica. necesitaba soltar una amargura y la compu fue la única confidente del momento. después serían las amigas y después la almohada. en ese orden.

paradójicamente vuelvo a este lugar en un momento feliz... y eso en mi especie es una rareza. tal vez mañana vuelva a escribir acá, o tal vez me tome semanas. no es posible predecirlo, pero sepan que intentaré volar todos los filtros.

estoy contenta a pesar de todos los odds y me siento vista, mirada, como hace siglos no pasaba. me llamo cecilia, a propósito, y en estas ando.