
Ayer mi viejo me pidió que probara un discman. Agarré el primer cd que vi, play, mutación.
Cantó alanna en mis oídos y quedé como zombie. En la tele Los Profesionales (:s), mi vieja a un metro lavando los platos, y me puse a llorar.
No es que esté mal de la cabeza, no no... (bah...).
Es que hace meses, muchos, que no escucho música en audífonos, por laburo, porque no ando más en bondi, porque soy una pelotuda. Y ese ambiente que te da la música por esa vía, esa intimidad, me generó una tristeza enorme y linda. Ya lloré una vez en un bondi en denver, con todo aquel ambiente ajeno, al escuchar después de años luz una versión de Alanis cantando en húngaro. Y en ambos casos pasó porque fue con Alanis, y porque yo soy una chica alanis, del jagged little pill y de todo lo que vino después.